Como técnico o responsable de calidad, sabes que una muestra mal preparada puede llevar a conclusiones erróneas sobre la estructura del material. Pero ¿has considerado que factores como la temperatura y humedad del laboratorio —o incluso la contaminación del aire— pueden ser los verdaderos culpables de la variabilidad en tus resultados?
Según la norma ASTM E3, "la preparación de muestras metalográficas debe realizarse bajo condiciones controladas para garantizar reproducibilidad". Sin embargo, estudios internos indican que hasta el 42% de las desviaciones en la microestructura se deben a fluctuaciones ambientales no monitoreadas.
Un aumento de solo 3°C en la temperatura del laboratorio puede alterar la eficiencia del proceso de pulido. En condiciones típicas (20–25°C), el tiempo de pulido con abrasivos al óxido de aluminio varía entre 3–5 minutos por muestra. Pero si la temperatura sube a 28°C, este tiempo aumenta hasta 7–9 minutos, lo que afecta la uniformidad del acabado superficial.
Asimismo, una humedad relativa superior al 65% promueve la oxidación prematura del acero inoxidable y reduce la vida útil de los discos de pulido. Esto no solo incrementa los costos operativos, sino que también introduce errores sistemáticos en la medición de grano.
La suciedad no es solo un problema estético. Partículas de polvo (como el talco o fibras textiles) pueden adherirse al disco de pulido y causar rayaduras invisibles a simple vista. Estas imperfecciones generan falsas interpretaciones de la microestructura durante la observación con microscopio óptico o electrónico.
En laboratorios sin filtración adecuada, el nivel de partículas >10 µm puede superar los 500/m³, según datos de la ISO 14644-1. Para comparar: un entorno óptimo debe mantener menos de 100 partículas/m³.
¿Tu laboratorio cumple con estos parámetros? Si aún no lo hace, no estás solo. Más del 60% de los técnicos de laboratorio reportan haber enfrentado problemas similares sin saber cómo resolverlos.
Implementar controles simples mejora drásticamente la consistencia:
Estas medidas combinadas reducen la variabilidad del 28% al 8%, según evaluaciones en laboratorios certificados ISO 17025.
Y aquí es donde entra tu equipo de trabajo: una máquina confiable que funcione como parte del sistema, no como un punto de fricción.
La MP-2S doble plato manual de pulido y lijado está diseñada pensando en la estabilidad ambiental. Con un motor de velocidad constante (±2%), carcasa resistente a la corrosión (acero inoxidable 304) y funcionamiento silencioso (<55 dB), esta máquina minimiza la variabilidad introducida por el equipo.
Además, su diseño permite integrarse fácilmente con sistemas de control ambiental. Al eliminar vibraciones innecesarias y mantener un rendimiento estable bajo diferentes condiciones, te da mayor control sobre cada etapa del proceso.
Mejora la reproducibilidad de tus muestras metalográficas con una solución que combina tecnología confiable y gestión ambiental inteligente.
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